FARN – UNICEN

Visión del escenario «FARN—UNICEN»


Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) en conjunto con la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN).

Con el objetivo de promover el desarrollo sustentable reflejado en la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), el Escenario Energético elaborado conjuntamente por FARN y UNICEN intenta abordar proyecciones para el desarrollo energético de nuestro país con una mirada integral que contemple no sólo su viabilidad técnico-económica, sino también sus implicancias sociales, económicas y ambientales, vitales a la hora de la toma de decisiones para la necesaria transformación del sector.

Los combustibles fósiles, la energía hidroeléctrica de gran escala, y la energía nuclear tienen consecuencias sociales, económicas y ambientales que no contribuyen al desarrollo sustentable. Las inversiones en estas tecnologías son de largo aliento, y por lo tanto dejan al país receptor atrapado por décadas en el uso de esos recursos y en la infraestructura y tecnologías de transformación. De este modo, difícilmente se pueda alcanzar una transición energética hacia una matriz diversificada, basada en recursos renovables, y en línea con los ODS y el Acuerdo de París sobre cambio climático.  En este escenario se decide no invertir en nuevos desarrollos en energía nuclear, en grandes represas hidroeléctricas ni en la explotación de hidrocarburos, incluidos los no convencionales. Al ya mencionado «encierro» tecnológico, se agregan los daños ambientales, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el alto grado de concentración económica, y los altos niveles de conflictividad social que muchos de esos emprendimientos conllevan.

Este escenario también restringe el crecimiento de los biocombustibles por las implicancias en la producción de alimentos y la posible expansión de la frontera agropecuaria a expensas de ecosistemas que brindan servicios vitales, como los bosques nativos y los humedales. Es por eso que sólo se considera un incremento marginal de los biocombustibles que no altera la superficie sembrada actualmente de los cultivos utilizados para su producción.

Se considera un desarrollo moderado de la movilidad eléctrica individual con base en baterías de litio, teniendo en cuenta las implicancias ambientales y sociales de la explotación de este mineral, que en nuestro país se ubica en territorios de pueblos originarios. El escenario enfatiza la necesidad de un cambio modal a favor del transporte público.

Finalmente, el escenario considera un gran desarrollo de las energías renovables hacia 2040. Aun cuando se consideran valores conservadores de penetración, las energías renovables pasan a ser la principal fuente de energía, descarbonizando la matriz eléctrica casi en su totalidad hacia el 2040, dejando la generación a partir de hidrocarburos limitada a centrales de cogeneración de muy alta eficiencia y otras centrales termoeléctricas utilizadas únicamente como reserva de potencia firme.

Respecto a la gestión de la demanda, el escenario FARN—UNICEN utiliza las opciones disponibles en este ejercicio de manera criteriosa, analizando la factibilidad de implementación de cada una de ellas a lo largo del período analizado.

Limitaciones del modelo

El modelo utilizado presenta varias limitaciones. En primer lugar, el modelo da cuenta únicamente de los aspectos técnicos y económicos de los escenarios, con la única excepción de las emisiones de GEI. Así, la posibilidad de diseñar un escenario que optimice todas las variables en juego que hacen a la sustentabilidad económica, social y ambiental, queda limitada.  Los indicadores de sustentabilidad energética que acompañan al modelo intentan suplir esta falencia, pero son insuficientes y no logran el objetivo.

En cuanto a la gestión de la demanda, el modelo sólo acepta algunas medidas de eficiencia energética, pero no brinda, por ejemplo, la posibilidad de incluir en el escenario medidas de que fomenten la movilidad sustentable, con cambios modales de transporte que favorezcan lo colectivo por sobre lo individual.

Con relación a la oferta energética, el modelo no contempla las mejoras esperables en el futuro de los rendimientos de las tecnologías para la producción de energía renovable, aunque sí lo hace para tecnologías de generación a partir de combustibles fósiles. Tampoco tiene en cuenta la previsible reducción de los costos de inversión de las energías renovables, lo que penaliza a aquellos escenarios que, como el de FARN—UNICEN, promueven el uso de estas tecnologías.

Por último, el modelo no contempla los costos reales de la producción de gas natural y petróleo, en particular de los no convencionales, tomando en su lugar el precio de estos energéticos, lo que distorsiona la comparativa entre las distintas fuentes de energía.

Principales Resultados

Se resaltan tres aspectos del escenario FARN—UNICEN: la matriz eléctrica y el uso de recursos energéticos renovables, las emisiones de GEI y la balanza comercial del sector.

La energía eléctrica renovable generada hacia 2040, representa un 85% de la generación total, descarbonizando y diversificando la matriz energética de manera notable. El consumo de combustibles fósiles para la generación de energía eléctrica a 2040 se mantiene sólo para garantizar el margen de reserva mínimo necesario, con excepción de las plantas de cogeneración de alta eficiencia.

En cuanto a la intensidad de emisiones tanto de energía primaria como de energía eléctrica, se puede ver un marcado decrecimiento en ambos indicadores, lo que muestra un uso más racional y eficiente por un lado, y una oferta de energía baja en carbono por otro. A pesar de ello, el crecimiento poblacional y la demanda final asociada siguen arrastrando las emisiones totales de GEI del sector hacia arriba, lo que implica la necesidad de implementar más y mejores medidas que apunten a reducir el consumo final, en particular el asociado al residencial y al transporte.

En cuanto a la balanza comercial del escenario, si bien el nivel de importación de hidrocarburos es importante, se podría compensar gracias a la exportación de energía eléctrica de origen renovable. La importación de gas natural y petróleo es una medida que, eventualmente, se puede revertir sin grandes apremios a medida que nuevas políticas se implementen para hacer más racional y reducir el consumo final de estos recursos, a diferencia de los escenarios que incorporan el uso de estos energéticos a partir de la explotación de gas natural y petróleo no convencionales. Como se sabe, la explotación de estos recursos necesita de grandes capitales e inversiones de largo plazo que requiere de varias décadas para su amortización, dejando al país atrapado en la explotación de recursos concentrados y contaminantes, contrario a los ODS, al Acuerdo de París y a la visión de FARN—UNICEN.

En resumen, el escenario FARN—UNICEN muestra que es posible una transformación del sector energético basado en recursos renovables, diversos, no concentrados, de bajo impacto ambiental y social, y con la posibilidad de desarrollarlos con tecnología local, sin la necesidad de continuar expandiendo el uso de recursos económicamente concentrados y de alta conflictividad socioambiental como la energía nuclear, las grandes represas hidroeléctricas y los combustibles fósiles no convencionales.

La limitación mencionada anteriormente en relación con no poder diseñar el escenario en función de un conjunto comprensivo y balanceado de variables ambientales, sociales y económicas hace que este escenario deba ser revisado en el futuro teniendo en cuenta estos aspectos que, en definitiva, son los pilares de la sustentabilidad energética, y del desarrollo sustentable en su sentido más amplio.

FARN-UNICEN - Versión extendida

Volver a Escenarios