Fundación Vida Silvestre (FVSA)

Visión del escenario «FVS»

Fundación Vida Silvestre (FVS).

Conceptos generales

Los fundamentos sobre los cuales se apoya el escenario de Fundación Vida Silvestre (FVS) son aquellos que intentan materializar una visión que converge hacia el año 2050 en un Sistema Energético Sustentable.

Esta propuesta busca minimizar y evitar cuando es posible los impactos y riesgos: i) sociales causados por las grandes obras hidroeléctricas y centrales termonucleares y ii) ambientales, alineándose con la descarbonización de la matriz nacional hacia el año 2050 y evitando la pérdida de biodiversidad, afectación a ecosistemas, minimizando la conversión de ambientes naturales con fines energéticos.

Se buscaron aquellas alternativas que optimicen la relación costo beneficio, teniendo en cuenta que las externalidades que tienen varias de las fuentes energéticas convencionales no aparecen en los cálculos.

Dados estos argumentos básicos, sólo concordamos con el uso del Gas Natural como transición, si su uso y desarrollo se encuentra claramente acotado en el tiempo y se alinea con la drástica disminución de emisiones en el 2050 bajo el límite impuesto por las emisiones admisibles de GEI que determinan los estudios científicos.

El camino hacia la reducción del consumo es prioritario, de no hacerlo no habrá posibilidad de avanzar hacia un modelo viable y sustentable.

Dados las explicaciones anteriores, se considera que gran parte de la solución se encuentra en la electrificación del consumo energético, para lo cual debemos desactivar gradualmente el consumo de combustibles fósiles. Debe detenerse y estudiarse la necesidad de extender las redes de distribución de gas natural en los sectores residencial y comercial y público desarrollando una política agresiva que comprenda todos los sectores involucrados, tanto en la oferta, transmisión, distribución y usos finales, incluyendo las empresas que manufacturan aparatos que consumen gas. Análogamente deberá procederse con los combustibles líquidos.

Restricciones del modelo

El modelo utilizado tiene algunas limitaciones técnicas, de falta de información y de imposibilidad de plasmar un sinnúmero de alternativas que afectan seriamente la visualización del escenario tal cual nuestra institución lo entiende.

Estas limitaciones van desde la imposibilidad de modelizar adecuadamente tecnologías como las de almacenamiento en baterías, como la correcta cuantificación e incorporación de políticas del lado de la demanda.

En este contexto, nuestra propuesta de representa la mejor adaptación de nuestra visión al modelo y a los parámetros acordados para la planificación, pero no reflejan nuestra verdadera intención.

Aspectos ambientales

Los impactos ambientales relacionados con los sistemas energéticos son múltiples. El más relevante por su alcance es el Cambio Climático (CC), pero existen otros a escala regional y local que deben ser tenidos en cuenta por el gran daño que provocan.

Comenzando con el Cambio Climático, la ciencia establece un límite de emisiones máximo posible para sostener el clima terrestre estable. Más allá los riesgos y la incertidumbre de causar alteraciones irreversibles, crecen fuertemente. La Naturaleza no negocia esta cuota de emisiones. Cada habitante del planeta debe hacer su esfuerzo, sin dejar de tener en cuenta en los cálculos las responsabilidades de quienes emitieron y emiten más. Dicho esto, el escenario incorpora las siguientes decisiones:

  • Reducir fuertemente las emisiones de GEI en combustibles en línea con su eliminación hacia el año 2050: apelando a las energías renovables para producir electricidad y combustibles como biomasa, biocombustibles y biogás.
  • Reducir la demanda y descarbonizar el consumo, todo lo que el modelo acepta.

Más allá del Cambio Climático, considerando los enormes impactos concretos o riesgos potenciales para la salud humana y el medio ambiente se evitan: centrales a carbón, centrales nucleares y los grandes proyectos hidroeléctricos de río de llanura, excluyendo también a las represas del Río Santa Cruz.

Dentro de las consideraciones ambientales deben considerarse también aquellas relacionadas con las energías renovables en cuanto a su localización, reciclado y disposición final de los productos al fin de su vida útil.

Políticas de demanda de energía

La demanda justifica la oferta. Las políticas energéticas deben pensarse a partir de una demanda energética estudiada basándose en los servicios energéticos a proveer. Esta visión está inconvenientemente representada en el modelo de la Plataforma Escenarios Energéticos. A partir de ello, los resultados demuestran que es prácticamente inviable una política energética que no contemple esta modalidad en forma adecuada. Debe buscarse el desacople entre PBI y consumo de energía como ocurre en otros países. El crecimiento ininterrumpido del consumo por más de 20 años genera una enorme presión al sistema, que fuerza el modelo a soluciones distorsionadas, lejos de la realidad y lejísimos de la sustentabilidad.

El principal sector de consumo de energía del país, el transporte no incluye en el modelo, las medidas de eficiencia más efectivas utilizadas actualmente en muchos países del mundo y de la región.

Tampoco el modelo evalúa la generación de empleos en UREE, ni el cambio de comportamiento formulado en la comunicación del Energy Transitions Working Group del G20 en junio de 2018 en Bariloche.

Todo esto deriva en que los resultados del modelo demuestren la imposibilidad de bajar las emisiones al 2040, sin la incorporación de las medidas no incluidas.

Es por esto que, hemos aceptado todas las medidas de reducción del consumo en su máximo nivel, sabiendo que, el modelo les atribuye un costo muy elevado a algunas de ellas (vehículos eléctricos, aislación térmica).

Para corregir estos altos costos, es necesario incorporar en la comparación no sólo el ahorro entre una tecnología y otra, sino el conjunto de opciones de intervención que existen: incentivos y desincentivos económicos, desarrollo de I+D en áreas críticas de consumo, entre otras, que reducen sus costos.

Fuentes de Energía y Tecnologías de oferta

El suministro de gas natural se incrementa a nivel local hasta el año 2030, en donde proponemos un pico de producción. Posteriormente comienza un sendero de declinación de la producción local. Durante este período, deberán activarse las políticas de desgasificación de la matriz argentina. Nuestro escenario no promueve el desarrollo del yacimiento de Vaca Muerta.

La hipótesis del desarrollo de Vaca Muerta, además de apuntar en contra de la sustentabilidad, considera y asume una serie de supuestos, muy riesgosos y difícilmente cumplibles tales como: i) la posibilidad de exportación de gas, siendo que existen otros productores de gas mejor posicionados geográfica y económicamente y que, los países de la región están desarrollando matrices descarbonizadas, ii) la no consideración de la aparición de barreras para-arancelarias que castiguen las matrices intensas en CO2 que penalicen el consumo de combustibles fósiles.

Para diversificar la matriz y reducir la presión sobre los combustibles fósiles se implementaron 530 MW de motores funcionando con biocombustibles, 1.050MW con biogás y  7.500 MW con biomasa. La biomasa produce un aporte significativo del orden del 8,4% en términos de biomasa y 1,8% el biogás.

Los proyectos eólicos proporcionan el 32% de la energía eléctrica en el año 2040 habiéndose incorporado en el año horizonte al sistema eléctrico, 31.000 MW.

En energía solar, la producción alcanza a los 17,2% de energía y 27.500 MW de potencia eléctrica. La generación distribuida no se ha desarrollado fuertemente en el modelo ya que los supuestos de precios son muy altos alcanzando sólo los 900MW.

No se adopta tecnología de incineración de residuos para producir energía, por sus potenciales impactos ambientales y sociales.

También se asigna una participación importante a los proyectos hidráulicos, con unos 4.050MW, incluyendo todos los proyectos vigentes menos las grandes centrales de pasada en la región del NEA y NOA, en ríos de llanura, y los proyectos Cóndor Cliff – Barrancosa, por sus fuertes impactos ambientales y sociales negativos. Los proyectos minihidros se incorporan hasta completar el potencial existente según los estudios de 440 MW.

Lamentablemente el modelo no incluye la repotenciación de las centrales hidroeléctricas existentes, política aplicada con éxito en otros países, por ejemplo EE.UU., es una opción que debería contemplarse en el modelo.

La tecnología geotérmica se consideró con una participación de 740 MW.

No se contemplaron nuevos proyectos nucleares, así como, a su vez, se procedió al retiro de Atucha I en 2035. Por sus altos costos y potencial peligro a la salud humana y al ambiente.

Se descartaron los proyectos a carbón.

Los proyectos mareomotrices también se descartaron por su alto costo y su impacto ambiental.

El total de potencia eléctrica incorporada asciende al final del período, en el año 2040, a 89.900MW. Debe considerarse que la alta cifra de potencia eléctrica incorporada al sistema se justifica por i) la alta penetración de energía renovable intermitente, ii) la migración de usos finales, cuya fuente son los combustibles, a la electricidad, como lo son el caso de la calefacción residencial y los vehículos eléctricos, dos grandes usos de gas y combustibles líquidos respectivamente y iii) una reducción de demanda eléctrica acotada en el escenario.

Para concluir

Queremos resaltar la importancia de incluir en las políticas energéticas un alcance amplio y un desarrollo institucional adecuado que refleje la matriz que buscamos. Las instituciones deben corresponderse con la visión a futuro sin quedar atrapadas en la historia energética del país.

Este ejercicio muestra tan sólo un aspecto de la formulación de un escenario energético. Sólo podremos plasmar una Visión Sustentable del Sistema Energético si las instituciones se adecúan al peso de las nuevas tecnologías y a los cambios de modelos conceptuales; si los temas ambientales y sociales no quedan subordinados a los intereses económicos del sector energético y; si la conducción de los temas energéticos en los ministerios es ejercida por referentes que encarnen los nuevos paradigmas y no los viejos.

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